Este proyecto de diseño de packaging batidos incluyó tres sabores clásicos: fresa, chocolate y vainilla, desarrollados en dos formatos diferentes: envase de cartón Tetra Pak de 200 ml y botella PET de 1 L con sleeve. Para reforzar el carácter cercano y divertido del producto, realizamos una ilustración original de una vaca con estilo infantil, convirtiéndola en el eje visual de la identidad del pack.
El resultado es un packaging atractivo, fácil de identificar y adaptado al público familiar, que consigue destacar en el lineal y transmitir confianza y frescura. Este proyecto demuestra cómo un buen diseño de packaging batidos puede potenciar la conexión emocional con el consumidor y mejorar la percepción de marca.